Crece la presión sobre los puertos británicos por el Brexit


El puerto de Hull, en el norte de Inglaterra, se enfrenta al desafío del Brexit. Durante casi 40 años las mercancías han viajado libremente entre este puerto y Europa continental, con el Reino Unido formando parte del mercado único y la unión aduanera de la Unión Europea (UE), pero eso cambiará pronto.

Las conversaciones entre Londres y Bruselas para lograr un nuevo acuerdo comercial están estancadas, lo que aumenta la presión sobre sus trabajadores, como Laurence Dettman.

Dettman es el inspector sanitario principal del puerto de Hull. Deberá realizar controles de los productos alimenticios de la Unión Europea, empezando con controles de documentos, a partir de abril, y controles físicos completos a partir de julio de 2021.

“Llevábamos tres años preparándonos y después, el año pasado, sin duda, estábamos preparados para un Brexit sin acuerdo, pero las cosas avanzaron, políticamente. Y este año ha habido una preocupación añadida, con los problemas de la COVID. En este momento, no puedo decir que estamos seguros de que todo va a ir bien, ni mucho menos”, dice Laurence Dettman, Inspector Jefe de Sanidad en el Puerto de Hull.

Las perturbaciones en el Puerto de Hull no serán como las que sufrirá el Puerto de Dover, el más afectado, donde se está costruyendo un depósito aduanero con capacidad para 2.000 camiones.

Sea como sea, más del 80% de las mercancías que pasan por estos dos puertos provienen de la UE.

“Los consumidores notarían si pasa algo en estos puertos. El mayor ejemplo sería en términos de energía. Alrededor del 10% de toda la energía del Reino Unido es suministrada por materiales que llegan a través de ellos. __Además, toda nuestra comida y buena parte de nuestros suministros médicos también pasan por aquí. Si sucediera algo o no pudiéramos mantener los puertos abiertos, en dos o tres semanas el país empezaría realmente a tener problemas”, cuenta Dafydd Williams, Jefe de Política, Comunicaciones y Desarrollo Económico en Humber Ports.

La UE ha instado a Londres a tomar una decisión sobre el Brexit, para que desbloquee las negociaciones comerciales, señalando que un acuerdo todavía es posible. El período de transición, tras el divorcio, termina el próximo 31 de diciembre.